viernes, 14 de diciembre de 2007

NOCHE MAGICA....

Conmemorando los 30 años de formación, Los Secretos se presentan a tocar en Directo, algunas de las canciones menos conocidas, mas intimas y entre amigos en JOY ESLAVA… pero el repertorio no fue tan triste como hacerme sentir que “que los hay que están peor que yo….” . Es como 30 años después, por fin dijesen “Adiós Tristeza…”

Estuvieron en el espectáculo, Carlos Tarque (M-Clan) y Amaral… aunque la última estaba afónica y nos deleito en lugar de con su voz, tocando la armónica… que por cierto lo hace casi tan bien como con su garganta.

Tal y como transcurrió el día, pensé que añoraría te he echado de menos hoy…” pero me di cuenta que la importante fue… NO ME INAGINO…”



Que día me has hecho pasar… pensé que pasearíamos por LA CALLE DEL OLVIDO…”

miércoles, 5 de diciembre de 2007

HUMOR AMARILLO....

Mítico y clasico programa de entretenimiento donde los haya…. Y muchas similitudes en sus juegos con la propía vida, aunque verlo en televisión es un auntentico descojone, sufrirlo en la vida real… es mucho mas jodido.

El juego de las puertas, es como la vida misma…. O por lo menos a mí me la parece. Es la sensación que tienes cuando empiezas a conocer a una persona, que tiene mil puertas por abrir. Evidentemente, nunca sabes por cual empezar, no sabes si será de madera y fija o por papel.

Lo que tienes claro, es que contra mas fuerza cojas, mas facil es darte un hostión, o caer en zonas pantanosas que pueden llegar a ensuciarte tu reluciente traje de domingo

Luego esta la incertidumbre de saber que habrá detrás de las puertas. Siempre termina ocurriendo que encuentras “sus miedos”. Entonces ya no estas en el juego de las puertas. En ese momento, acabas de pasar de nivel, estas en el “laberinto”… Sigues abriendo puertas, pero esta vez estas en un laberinto… y sus miedos te persiguen para echarte de allí… y tu peleas por engañarles y asegurarte un buen final…

Muy bien… pues mi vida es un autentico HUMOR AMARILLO.



martes, 20 de noviembre de 2007

EL TREN....

Me sentía como hacía tiempo que no me encontraba.

Al llegar a la estación, vi que en el andén estaba esperando un tren, que no tenía pinta de ser de los últimos que habían salido de las fabricas de RENFE. Era de color verde, del color de la esperanza de me dije.

Subí por la escalera de hierro que da lugar a los departamentos del vagón. Estaba acomodado en el asiento 17-N del vagón 3… joder que coincidencia, pensé, al comprobar que ese era mi número de la suerte. El compartimento era amplio, muy amplio, pero con un olor agradable a cuidado, un olor embriagador, de amplios sillones mullidos en color negro, de una inusual y placentera comodidad para ser de la clase turista. Los cristales eran transparentes, limpios y grandes, dejando ve el exterior con total nitidez.

Tras una hora de retraso, el viaje comenzó. Ya empezaba a moverse a una velocidad un tanto inconstante que me sorprendió, pero que no reparé hasta mucho más avanzado el trayecto. El viaje transcurría por bellos parajes abiertos de campo, en lo que se veía un río en paralelo a la vía por la que circulábamos, rodeados de arboleda y en los que se podía ver alguna familia de animalitos que correteaban a nuestra velocidad, justo al lado nuestro, como si estuviesen despidiéndose de nosotros o deseándonos un feliz viaje.

Por los ventanales, a lo lejos, se veía una cordillera que se acercaba a gran velocidad. En ese preciso momento, el tren, como cogiendo carrerilla acelero al máximo, como tomando velocidad para solventar el obstáculo que en el camino se había interpuesto. En seguida llegaron las primeras rampas y parecía que el tren no cesaba en su marcha… pero lo pronunciado de la pendiente hacía prever que podía cejar en el empeño.

Así fue, al poco tiempo el tren comenzó a perder velocidad y hasta un pastor que por allí andaba con su rebaño nos miraba con cara de adversidad, como indicándonos con la cara que iba a ser muy complicado… pero sorprendentemente comenzó a incrementar su velocidad.

Al poco tiempo, vimos salir un humo muy negro de la locomotora y el tren se detuvo en seco. Hubo momentos de incertidumbre por un momento, pero todo el mundo había perdida ya la confianza en que el viaje llegase a buen fin. Yo todavía seguía allí sentado, hasta que llego el revisor para indicarme…. “Sr. El viaje a terminado. La locomotora ha sufrido una avería y seguramente tardaremos bastante tiempo en repararla. Haga el favor de apearse y en breve vendrán a recogerle y se encargarán de llevarle a su destino. Ruego disculpe las molestias.”

Sin mediar palabra, recogí mis cosas y baje por la escalera de hierro hacía un lugar espectacular. Debajo de un roble, había una roca en la que me senté a fumar un cigarro, contemplando y como despidiéndome del ese maravilloso tren………..

Otra vez más, mi amiga mala suerte no me deja llegar al final del viaje….

martes, 13 de noviembre de 2007

HAY VECES QUE PIENSO-.... (Aunque no lo creaís)

Hay veces que pienso….

Que se ríe de mí…
Que me vacila….
Que juega conmigo a sabiendas de lo que hace… otras que no…
Que tiene tanto miedo como yo…
Que nadie la trató como la trato yo…
Que conmigo es feliz…
Que la subo su autoestima…
Que la hago ocupar sus tiempos muertos…

Hay veces que pienso… que pienso en decirle… “AVISA A TU MADRE…

domingo, 11 de noviembre de 2007

Y VAN 3 VECES!!!...


Dicen que el hombre es el único animal que tropieza 2 veces en la misma piedra… bien, PUES YO NO SOY HOMBRE... o si lo soy, estoy gilipollas.

Como puedo dejar que me vuelvan a tirar la caña… la misma caña, el mimo anzuelo y el mimo recebo y caer de nuevo??? No lo entiendo

La cuestión es que de camino al aeropuerto del Prat, empiezo a escuchar de mi móvil la melodía de Juanes… y me dio un vuelco el corazón. Es una música que hacía tiempo que no sonaba y ahora preciasamente tenía que acordarse de nuevo de mí…. La cuestión, que me disperso, que me volvía a llamar alguíen de quien solo me acordaba un par de minutos a la semana, en un tono muy conciliador, como si no hubiese pasado nada, ni tan siquiera el tiempo, desde la última vez que hablamos.

He de reconocer que me entusiasmo saber que se acordaba de mí, aunque fuese poco, cada cierto tiempo…. Pero no me apetecía en absoluto volver a caer en sus redes, en sus tretas, pero al final, una vez mas, volví a tropezar con la misma piedra del camino, aunque esta vez con la intención de no ir a pecho descubierto, con la cabeza lo suficientemente fría como para “mantener” controlada la situación.

Tras emplazarla a una llamada mía para quedar hoy sábado, y descartando el verla el mismo viernes (como ella propuso), esta tarde hemos vuelto a quedar. Esta vez no ha habido excusas, ni agendas repletas de ficticios compromisos, pero cuando salía de mi casa, en dirección a las suya, notaba como se cerraba el estomago, como revoloteaban “moscardones” (que no mariposas) en mi estomago. Me sentía nervioso, impaciente, hace meses que no nos vemos, que se ha perdido la conversación del día a día, la confianza, el leer las miradas, todo eso ya no existe… yo estoy mas gordo, con el pelo mas largo… mas cicatrizado e incluso picardeado, no soy el chico que acaba de salir de una relación, ese inocente, nooooo, yo he cambiado en 3 meses, y esperaba que ella lo hubiese hecho también, no se, la cuestión es que estaba nervioso.

Imagino que ella se ha dado cuenta que no soy el mismo, su primer comentario ha sido hacía mi pelo, el segundo hacía mi perfume, se percató que no es el que habíamos elegido antaño, pero aun así le gustó. Ella seguía como estaba, algo mas delgada, pero igual de deslumbrante.

El trayecto hasta el cine, ha sido en algunos momentos hasta frío… y la película en algunos momentos hasta tórrida, solo a ella se le ocurre ir a ver una de suspense… así que mucho abrazo, pellizcos, mordiscos y mi brazo de almohada.

Me sorprendió sobre manera, el querer después del cine salir de cañas, y después de las cañas, los mojitos, recorriendo antiguas rutas de gratos recuerdos para mí, me sorprendió su continuo frío por las calles de Madrid… y yo se que a ella también la sorprendí al no inmutarme ante sus espasmos de frío, ni al no salir a fumar el cigarrito de rutina cuando la dejé en su casa, ni cuando la comenté abiertamente que sabe mi número, que yo no la voy a llamar…. Creo que durante la tarde… el FRIO fui YO.

Aun así, la mierda se ha revuelto, y la mierda huele!!!

lunes, 29 de octubre de 2007

RAZON O PASION.... ???

Últimamente, me siento como si pasase el tiempo, como si solo fuese acumulando segundos al reloj de la vida, esta en la que considero estar en el meridiano. No pasa nada interesante, solo eso, sumo tiempo, tiempo de gimnasio, de copas, de noches agotando las ultimas horas de la luna, hasta ver el sol entrando por la ventana de mi dormitorio al tiempo que yo entro por la puerta del recibidor.

Hay ilusiones nuevas, a medio plazo como todo, no hay nada que me permita pensar mas de 3 minutos en algún proyecto a corto plazo, nadie que haga acostarme o levantarme con la incertidumbre de … sabré de ella mañana???... y eso creo que me raya, me quema, me desconcierta. Hay días que siento como si estuviese “ciego y viéndolas venir…” (Despistaos)… pero siempre “espero que llegue el tren, y cuando llega ya no lo quiero coger… y la espera raya” (Maldita Nerea).

No si es por el grado de exigencia que me auto impongo, o por que me siento frágil, delicado, con miedo a exponerme, a entregarme, con miedo a pillarme por hacer algo que a todo ser humano nos apetece… es como si fuese contra lo que el cuerpo me pide por miedo a lo que el corazón me dicte.

La cuestión es que no es nada agradable tener que dividir corazón y cabeza… cuando para mí prima siempre lo pasional sobre lo racional…. Que le vamos a hacer, creo que en el fondo soy un tierno.

Por cierto… que me voy a Barna de vacas el puente, y después si me quedan ganas de aguantarme solo, a lo mejor tiro para el Levante, a ver el mar, a pasear por la arena, a oler la brisa marina, a escuchar el viene y va de la olas, el canturreo de las gaviotas mientras el sol me da en cara, sin picar, sin quemar… pero agradablemente………..

miércoles, 10 de octubre de 2007

CORAZON DE MUDANZA...

Esta mañana nuevamente los trabubus (*) han vuelto a visitar mi casa mientras yo dormía y se que no es la última vez que me van a visitar. A partir de ahora vendrán con mas frecuencia a seguir haciendo, como por arte de magia, desparecer cosas.

LA casa cada vez se queda mas vacía, con mas hueco en los armarios, puesto que esta vez han venido a llevarse tu ropa de invierno, pero antes fue la de entretiempo, la de verano, la cámara de foto y otra serie de cosas, insignificantes que en conjunto son parte de nuestra vida.

Es como si los trabubus (*) viniesen a desbaratar la estabilidad, el equilibrio que día a día trato de ir cimentando en la soledad del nido en el que resido. Si faltan las cosas, es como si faltase poco a poco los recuerdos que en él hemos ido almacenando… esos que en su día decidimos dejar de recordad, pero que para bien o para mal tenemos grabados en nuestra mente.

Lo peor de todo, es que esto acaba de comenzar como aquel que dice, que ahora queda lo verdaderamente complicado, el autentico reparto de los recuerdos, las fotos, los cd, los muebles, los anécdotas que en estas paredes se quedarán, pero nuestros besos, nuestros abrazos, nuestras lagrimas, nuestras amarguras, nuestras discusiones, nuestras tardes de sofá con palomitas, nuestros desbarajustes de horarios… todo eso se quedará entre los cimientos de esta casa, como fantasmales inquilinos de los siguiente propietarios.


Sabes bien que no tengo ningún apego a nuestra residencia, pero al tomar la decisión de venderla, los objetos se van nublados, me duele la garganta de aguantar lo que nadie va a ver si ocurre, aunque trataré que cómo siempre no suceda.

Esta tarde he tomado la decisión de que no, de que tengo el CORAZÓN DE MUDANZA, que mañana entrego la señal para la nueva casa y a esperar que todo salga bien… y que los recuerdos que aquí dejamos, hagan muy felices a los nuevos inquilinos….




* TRABUBUS: Especie de duendes juguetones, cabrones y cojoneros que se dedican a tocar las pelotas a los que no tienen la suerte de poder contemplarlos. Si no me creéis, preguntar a los Delincuentes