miércoles, 30 de mayo de 2007

ENCUENTROS...

Este fin de semana pasado ha sido un fin de semana de encuentros. Ha habido 2 importantes, uno fortuito y otro provocado por las circunstancias temporales en las que nos encontramos.

El primero de ellos, el provocado fue para sentir, para comprender, para analizar que siento, que sentí, que sentiría en caso de… miedo, frustración, rabia, dolor…

Mi cabeza se empeñaba en decirme que sentiría “miedo a volver a saber de ti, miedo a encontrarte u no saber que decir, miedo a encontrarte por la calle, de que me mires una vez, de que te acerques y me hables… Tengo miedo”. Era una prueba que tenía que pasar, que me haría comprender los sentimientos… ahora los tengo claros… no soy un cobarde… SOY VALIENTEEEEEEE!!!!, me puede cruzar y encontrar, hablar y que me hables, mirar y ser mirado… no hay miedo ya a nada de eso. Como dirían en cualquier concurso ¡Prueba superada!

Al día siguiente en un bar de copas, llegó el encuentro fortuito, el inesperado, el ilusionante, de aquella chica que con 15 o 16 años perdía la cabeza por ella…

Nada mas entrar en el bar, me percaté de su presencia, su perfil me decía que era ella, aunque no terminaba de creerlo, no terminaba de enfocar su frontal para definir exactamente si era o no, no dejaba de bailar y el bar no tenía una luz especial que la iluminase, para nada mas entrar se nubló todo y quedó solo su silueta.

Nervioso se lo dije a la gente que me acompañaba, no sabía si presentarme directamente o dejar pasar la ocasión de recordar, de conocer de su vida en los años que llevábamos sin saber el uno del otro… Pensar en acercarme, que me tratase como un total desconocido, sintiendo esa sensación, tal vez, de tener que hacerla recordar, no era una idea que me atrajese especialmente, así decline la primera opción y decidí dejar pasar la noche, el tiempo, las copas esperando quizás un encuentro casual por el bar.

Tras pasar varias horas en el lugar, tomé la determinación de dar datos a uno de mis amigos para que hiciese de “emisario” como ella misma lo definió.

Se presentó mi amigo con la única información de su nombre, lugar donde veraneaba y el domicilio donde residía. La sorpresa para ella fue mayúscula, al conocer tanto de ella una persona que era completamente desconocida en su vida, del que no recordaba la cara, su nombre.,… nada…!!!!

Tal fue la impresión que se lo comento a su amigas, acompañando a mi amigo hasta donde yo estaba. Las sorpresas no finalizaron ahí… mas grata fue la mía cuando comprobé que se acordaba de mi nombre… de mi cara, que se acordaba de situaciones, de aquella chica con la que yo salía por aquella época, de la edad que tenía, del tiempo que llevábamos sin vernos… 15 años, como en la canción (parecen coincidencias, pero ya dije que había escrito la banda sonora de mi vida).

Nos alegramos mucho de vernos, nos resumimos lo más importante de nuestras vidas, nuestros trabajos, nuestras relaciones…. Fueron 20 minutos entrañables, felices, de sonrisas, de caras de asombro de abrazos…. FUE MARAVILLOSO.

Ahora, como tú dijiste, esperemos que no pasen otros 15 años para volver a vernos… ojala el destino no junte de nuevo en otro lugar, en otra situación, quizás delante de un café, o en una mesa en un bar tomando una caña… ojala podamos seguir hablando de este tiempo…

Aunque esta canción parezca triste… para mí en esta ocasión no lo es, porque estoy feliz… estoy feliz PORQUE HOY LA VÍ

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4 comentarios:

Tamaruca dijo...

Caray qué bombón, menudas amigas tienes, niño!

Y respecto a la prueba superada, muchas felicidades. Siempre es agradable sentir que has pasado página ;)

Sade dijo...

Menudo fin de semana ajetreado.. veo que sueprando pruebas eres un fenómeno!!
Ale.. "pa lante"...que llega el veranin.

chapete dijo...

Que suerte tienes,cabron!!! No es nada facil recuperar una amistad de hace 15 años!!!!

Y esta güenorra la zagala!!!


Chauuuuuuuu

Lara dijo...

Te llueven los encuentros, Náufrago!!
Me alegro de que sean felices.
Besos mil!